Defensa no ve responsabilidades: los niños tomaron el cuartel al asalto
«Los pequeños monstruos entraron y, como estábamos con gripe, no pudimos echarlos», explica un comandante
El martes, Carme Chacón explica en el Senado que Defensa no tuvo ninguna responsabilidad en el follón del cuartel de Hoyo de Manzanares (o Pollo de Manzanares, por la gripe), ya que no se incumplió ningún protocolo de actuación. El miércoles, la propia Chacón y Trinidad Jiménez dirán lo mismo en el Congreso, a petición propia. La historia de lo que realmente pasó ha sido minuciosamente reconstruida por los redactores de El Jueves.
Lunes, 12:00 hora zulú. Un grupo de escolares de primaria del colegio público Virgen de la Encina visita el cuartel de Hoyo de Manzanares. Eludiendo la vigilancia (el soldado se estaba sonando) se cuelan por la puerta principal, en escuadrones de diez. Visitan el cuartel, se hacen fotos con el móvil, se suben a los cañones y piden folletos gratuitos sin que nadie les detenga. Después, se retiran. El miércoles ataca una segunda oleada, hasta sumar el número de ciento cincuenta niños visitantes.
«No pudimos hacer nada para rechazarlos», nos dice un comandante. «La mitad de la tropa estaba en la enfermería y la otra mitad, tosiendo. Además, están los protocolos». «¿Los protocolos?», preguntamos. «No hay ningún protocolo que detalle la actuación que debemos tener en caso de que un grupo de niños de primaria entre en un cuartel en cuarentena por la gripe. Si hubieran sido tropas de un país enemigo o algo así, no dude que nuestra respuesta hubiera sido inmediata. Pero no hay nada que prohíba la entrada de niños». «Entonces, ¿ustedes no hacen nada si no tienen un protocolo?». «En eso consiste ser militar, ceporro.»
En cuanto a la comparecencia de las ministras, también se centra en conocer cuándo supo Defensa la existencia del brote en el cuartel. Chacón comenta que enseguida supieron que había un brote, pero lo tomaron por uno de los brotes verdes de los que hablaba Salgado.