El general del Yak y las familias recurren la sentencia. Trillo no dice ni pío
«¿Pa qué? ¿Pa cagarla?», dice el ex ministro
El general Navarro y sus ayudantes, condenados por la Audiencia Nacional en el caso del Yak-42, recurrirán hoy la sentencia al Tribunal Supremo. Las familias de las víctimas harán lo mismo, por considerar que las condenas no recogen la responsabilidad política. Mientras, a Federico Trillo no se le mueve ni un pelo del flequillo.
Cuando intentamos abordarle, Trillo nos recibe con cortesía («Hombreeeee, ¿ustedes otra vez? He de decirles que me gustaba mucho más El Papus»), y elude completamente la cuestión. «Pero, por lo menos, díganos qué le parece la sentencia». «Bien, me parece bien, ¿cómo me va a parecer, si yo no tengo nada que ver en este asunto? Lo siento por el general, que era muy majo. Un poco cagaprisas, creo yo, pero majo». «¡Pero usted era ministro!». «Bueno, bueno, eso es demasiado decir. Yo estaba con mi Shakespeare, con mi Perejil, y a mí estas cosas de los aeroplanos, francamente, no me importaban una arveja». «Y si el Supremo atiende el recurso de las familias, qué». «Qué de qué», replica. «Qué de qué de qué», insistimos. «Mire, yo asumí mis responsabilidades políticas en su momento. Lo que pase a partir de ahora, ¿qué se me da a mí? ¿Es que voy a ser ministro de nuevo, para tener que dimitir? A mí, con seguir de diputado y portavoz, me vale. ¿O usted quiere quitarle el pan a mis hijos? Y no digo más». Y no dijo más.