Final de la Champions
El Barça asciende a los cielos
Pruebas del milagro: Messi marca de cabeza, y la estrella del Manchester no fue ni Cristiano ni Ronaldo

Una vez acabada la final, en las fotos posteriores al partido, parece que los jugadores del Barça mantean a Pep Guardiola, pero en realidad le sujetan para que no se vaya flotando.
La victoria por 2 a 0 frente al Manchester ha provocado una oleada de levitaciones entre los aficionados blaugrana, que ha alcanzado especial gravedad en Barcelona, donde miles de amas de casa (y amos de casa) han tenido que sujetar a sus parejas atándoles una cuerda al tobillo. «¡Pepe, baja!», dicen ellas. «Dime que el triplete no es un sueño. ¡Miénteme!», dicen ellos. «Que bajes, que mañana pagamos la hipoteca», dicen ellas, tirando de la cuerda y de la dura realidad. «Me da igual», dicen ellos. «Mátame. Jamás seré más feliz que ahora».
Se teme que este estado dure hasta el comienzo de la próxima temporada.