Obama y sus minorías
La histórica propuesta de una hispana para el Tribunal Supremo no ha gustado a todo el mundo
Barack Obama continúa vivo, aunque cada vez tiene más claro que no debe acercarse a Tejas ni aficionarse al teatro. El motivo, su última medida: proponer a una hispana para cubrir la vacante – de jueza, se entiende – en el Tribunal Supremo (el de allí, no el de aquí, se entiende también ¿no?). Y es que la medida no ha gustado a todos. Los sectores más conservadores del país consideran que, mientras continúe habiendo vacantes de lavaplatos, es prematuro proponer a una hispana para el cargo.
Por otro lado, algunos líderes europeos empiezan a estar molestos con el efecto Obama. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó ese malestar en una charla informal con algunos periodistas: «En España, la mayoría de jueces también son hispanos y todavía no me ha felicitado nadie»