¡A ver cómo coño se enfrenta Obama al desafío nuclear de Corea del Norte!
Descartada, por supuesto, la opción militar, sólo cuenta con la prudencia, la paciencia diplomática y, tal vez, las células madre
Muy pocas son las opciones que tiene la Administración de Estados Unidos para contener el desafío nuclear que plantea Corea del Norte. La intervención militar está descartadísima. Ni siquiera un tipo como Bush la contempló. Disparas un solo cartucho contra el régimen de Pyongyang, aunque sea de fogueo para asustar, y el Kim Jong-il responde con media docena de misiles balísticos a su vecina Corea del Sur, que la tiene cerca.
Obama sólo cuenta con la prudencia, la paciencia diplomática, la presión internacional y, tal vez, las células madre. ¿Operar del cerebro al loco del tupé? ¿Pero quién ha dicho que se dejaría? No, no es del cerebro, y tampoco sería una operación. Se trataría de aplicarle un tratamiento de células madre concentradas, para intentar que creciera treinta centímetros, pues son muchos los expertos que creen que lo único que le pasa a este tío es que está acomplejado por su baja estatura, y la tiene que pagar con todo el mundo.
«Y si también la tiene pequeña, le podemos prometer que se la alargaremos lo menos cinco centímetros, de momento, en un hospital estadounidense», ha dicho un médico, y esto sí que sería una operación quirúrgica.