Cañizares, el amigo de los niños: ve más grave el aborto que los abusos en Irlanda
El cardenal defendió en TV que los abusos sólo afectan a «unos cuantos colegios», pero el aborto mata a millones de seres
El del cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, es otro caso de convencido antiabortista que, en un momento de inspiración, se convierte en argumento de la postura contraria: ojalá su madre lo hubiera pensado dos veces.
Resulta que el buen hombre acude a una entrevista en Televisió de Catalunya, y, para quitarle hierro al escándalo de los abusos en los colegios católicos irlandeses entre los años cincuenta y ochenta, el tipo nos recuerda que muchos más seres humanos han sido «destruidos legalmente» por culpa del aborto. O sea, el rollo de siempre del Vaticano: que el mundo es un pozo de pecado, perversión y sufrimiento, pero eso sí, por culpa de gente con otras religiones o sin ellas, porque los católicos, todos santos. Al fin y al cabo, ¿qué son unos cuantos pederastas en el seno de la iglesia más poderosa del mundo?
Pues, a lo mejor era eso lo que trataba de definir la ministra Bibiana Aído, cuando metió la pata describiendo al feto de 13 semanas como «un ser vivo, pero no un ser humano». Eso son los curas pederastas: seres vivos, pero no humanos. Se les podría practicar el aborto con efecto retroactivo. Y a ver si coinciden con algún cardenal cuando bajen por el retrete.