En su maratoniano «Aló, presidente»
Chávez urge al «verdugo» a que se cargue Globovisión, pero ya
Dice que es «un tema de salud pública», pero no lo es que él cante en su programa durante cuatro días seguidos

En la primera jornada de su maratoniano programa Aló, presidente, Hugo Chávez, además de cantar, urgió a su ministro de Obras Públicas, Diosdado Cabello –a quien recientemente traspasó la Comisión Nacional de Telecomunicaciones para que actuara contra los medios rebeldes–, a que cerrase de una vez el canal de noticias Globovisión. «Diosdado, estoy esperando», le soltó, a modo de ultimátum.
El presidente de Venezuela dijo textualmente que «me importa un comino lo que diga el mundo», y dejó muy claro que cesará a los funcionarios que no cumplan las órdenes de cargarse a los medios de comunicación que haya que cargarse, que al final serán todos y únicamente saldrá al aire su Aló. «Este es un tema de salud pública», explicó. Evidentemente, ningún miembro de su Gobierno se atrevió a decirle que lo que es un tema de salud pública es que él cante durante cuatro días seguidos.
¿Le temblará el pulso a Diosdado? ¿Será el propio presidente el que haga de verdugo para cargarse el canal de noticias, luego de cargarse al ministro? Seguiremos informando. ¡O no! Porque este Chávez ya cansa.