Obama de Arabia inicia su gira por Oriente Próximo
«Estados Unidos y el Islam son amigos; de estos que están a hostias todo el día, pero amigos», dice
Barack Obama visita Arabia Saudí y Egipto en un intento de estrechar lazos (no de los que se ponen en el cuello de los presos de Guantánamo, sino lazos de amistad) con el mundo musulmán.
Su intención, controlar la amenaza de Irán, impulsando una paz efectiva y duradera entre Israel y Palestina y, básicamente, unir a musulmanes, cristianos y judíos «antes de que vengan los putos chinos y se lo queden todo», según nos comenta Hillary Clinton.
Esa es la idea de Obama, pero ¿cómo le recibirá Oriente Próximo? Un alto dignatario saudí nos recibe en su palacete y nos cuenta: «Obama nos cae bien; nos encantaría renovar nuestro contrato de colaboración con Estados Unidos, pero no debe meterse en nuestros asuntos internos y tiene que darnos pruebas claras de que quiere ayudar a nuestros hermanos palestinos, por los que tanto, tanto, tanto sufrimos. Disculpe un segundo... Esclavo africano, tráeme otro Martini... Lo que le decía, si Obama nos da pruebas de que se preocupa por los palestinos, tal vez lleguemos a un acuerdo».