Sumergirse en Coca-Cola cura la gangrena
Intentaban confirmar el mito del refresco que disuelve los tejidos... ¡y descubrieron una cura milagrosa!

Habíamos oído mil variantes de la misma leyenda urbana: si se sumerge un pedazo de bistec en un vaso de Coca-Cola, se disuelve; un diente de leche pierde el esmalte; una moneda de cobre se limpia... El afán experimentador de los químicos aficionados parecía dispararse ante una litrona.
Tanto se mitificaron las propiedades corrosivas del producto que le costaron la cadena perpetua a Edgar K. Nefritsky, delincuente patoso de Chicago que intentó deshacerse de un cadáver sumergiéndolo en una bañera llena de Cherry Coke.
Científicos del Pemberton Institute de Alabama se han decidido por fin a poner en práctica estos experimentos, en condiciones de laboratorio. Y cuál no ha sido su sorpresa al comprobar que ni el diente de leche se deshace, ni la moneda pierde la mugre, ni el plomo se convierte en oro; pero también ¡que la carne no sufre daño alguno, que el tejido vivo crece extraordinariamente y que la gangrena retrocede y se esfuma! «El eslogan de “la chispa de la vida” cobra un nuevo sentido», afirma el profesor Uhlman, conductor de los experimentos, que ya está diseñando técnicas experimentales basadas en el baño en Coca-Cola para regenerar miembros amputados.
La noticia ha revolucionado el mundo de la medicina y a la misma compañía, Coca-Cola, que, de tan contenta, ya ha empezado a regalar suministros vitalicios a todas las personas que algún día hayan hablado bien de ella. (Ejem...)