La exportación española de armas resiste a la crisis
Disparemos nuestros rifles al aire para celebrarlo, y luego vendámoselos a países en conflicto
Nuestras exportaciones de armas (con 'nuestras' nos referimos a españolas, no a nuestras de El Jueves, ya que nuestro plan de armamento nuclear no está completamente desarrollado) crecieron en 2008 un 0,2 %, lo que no parece mucho, pero indica que la crisis no ha afectado a este boyante, pintoresco y ya endémico sector.
«Es lógico», nos dice un directivo de la prestigiosa armera Arma, S.A.; «con la crisis, la necesidad de solventar los conflictos con armamento aumenta exponencialmente. Las guerras civiles o el terrorismo son una de nuestras especialidades, ya que con una sola oficina tenemos acceso a dos clientes potenciales. Por eso, dos de nuestros mejores mercados son Colombia e Israel. Así que, cuando los españoles se llenen de buenos deseos con respecto a la paz en el mundo, piensen en la repercusión negativa que eso tendría en nuestra economía, y vean con orgullo la enorme cantidad de muertos que van pregonando nuestro peso por el mundo».