Gadafi se ha jugado el no ser invitado a Villa Certosa
Se presenta en Roma con la foto, pegada al pecho, de un líder libio de la resistencia contra la colonización italiana

El líder libio Muamar el Gadafi ha iniciado una visita oficial a Italia, en el que es su primer viaje al país transalpino, porque ha dicho que los italianos «ya han pedido perdón» por la colonización libia entre 1912 y 1943, y además se han comprometido, a modo de indemnización, a financiar proyectos en infraestructuras y en muchos otros sectores libios, por un valor cercano a los 200 millones de dólares anuales durante 25 años.
Gadafi, no obstante, sigue un pelín rencoroso, y no sólo ha dicho que no hay dinero que compense la ocupación italiana, sino que se ha presentado en Roma con la foto de Omar al-Mukhtar colgada de su uniforme de coronel, un líder libio de la resistencia que fue ahorcado por orden del Ejército italiano en 1931.
El gesto no le ha gustado nada a Berlusconi. «Muamar», le ha dicho, «habremos hecho las paces y seremos muy amigos a partir de ahora, pero acabas de jugarte el que no te invite a mi residencia de lujuria y desenfreno». «¿Lo qué?», ha preguntado Gadafi, sorprendido. «¿Pero es que no has visto las fotos? ¿Tú en qué mundo vives? ¿No tienes internet en la jaima?», ha exclamado el primer ministro italiano. Y a continuación le ha dicho que no piensa invitarle a sus fiestas de Villa Certosa, donde habría tenido la oportunidad de pasearse desnudo, con la minga al aire, entre mogollón de señoritas mostrando sus tetas y sus culos.
«¡Joder, Silvio, eso se avisa antes!», ha dicho Muamar, muy cabreado.