La Familia Real se aprieta el cinturón
Al parecer, la Casa Real ha emprendido un duro plan de ajuste, porque no ve brotes verdes por ningún sitio

En un artículo publicado por El Mundo el pasado sábado, se detallan algunas de las medidas concretas para que sus Majestades reduzcan gastos. ¿Teme el Rey que el Gobierno le recorte el sueldo, y ha decidido actuar en consecuencia? El plan de ajuste empezará este mismo verano. No hay tiempo que perder. Menos yate. Se van a reducir las horas de navegación en el Fortuna, ya que llenar el depósito cuesta 26.000 euros (antes de la última subida de impuestos a los carburantes). Si la Familia Real tiene mono de mar, según hemos averiguado nosotros, saldrá un tiempo extra a navegar en barcas a remo, y serán los escoltas los encargados de remar.
Menos funcionarios. Se reducirá el equipo de funcionarios que todos los veranos se trasladan a Mallorca. Así, pues, se les va a acabar el chollo, a muchos de ellos, de ir a la playa gratis. A partir de ahora, a meterse catorce en un apartamento de Torrevieja para cuatro, como hacemos todos.
Menos periódicos. Se recortará la compra de periódicos y se enviará un resumen de prensa por Internet, y nada de imprimirlo. Y si algún periódico regala un estupenda vajilla, pues se quedarán sin la vajilla. Lo único que se va a comprar en el kiosco, según nuestras fuentes, va a ser El Jueves, «para ver qué es lo que perpetran esos mamones contra sus Majestades», en la versión oficial de la Casa Real. ¿Por qué no reconocerán que al Rey le gusta nuestra revista?
Otras medidas. Impedir que el aire acondicionado baje de 25 grados; reciclar agua de lluvia para regar los jardines; alimentar a los perros de doña Sofía con pienso comprado al por mayor en Madrid (¿no les darán las sobras de los restaurantes? ¿O ya no irán a restaurantes?), y coger los limones de los limoneros, para cocinar y hacer zumos.¡Hombre, el Don Simón no sale mal de precio, y en verano hay ofertas!
Hasta aquí las medidas detalladas por El Mundo. Nosotros estamos pensando en abrir un concurso de ideas entre nuestros lectores, para poder ofrecerles otra muchas, que con estas no van a ahorrar demasiado. ¡Que luego vendrá septiembre y el cole de los nietos!