Obama y Camps tienen algo en común (además de ser negros)
Y ese algo es que son negros y elegantes, según la revista «GQ»

Son los dos únicos políticos que figuran en el ranking de bien vestidos de la revista GQ, entre cuyo jurado se encuentran criterios estéticos tan cuestionables como el de Boris Izaguirre. GQ, referente en el sector de prensa masculina –es decir, que se limita a ilustrar con fotos de macizorras cualquier contenido, desde reportajes de motos a esquelas–, se ha rendido, primero, a la obamamanía (que eso sí es una epidemia, y no la gripe A), deshaciéndose en elogios acerca del porte del presidente Barack. Algo más atrás en la lista aparece Francisco Camps, a quien los trajes le han traído por fin una alegría, además de polémica.
Todo parece indicar que la moda de este verano apuesta por un modelo de hombre elegante, en colores mediterráneos que contrasten con la piel oscura. Muchos varones de la farándula española, que no tuvieron la suerte de nacer negros, ya se han interesado por el solárium habitual del presidente valenciano. El periodista Quique Guasch es uno de ellos: «Me gusta más el bronce de Camps; tiene un color más bonito, como de chocolate con leche. El mío es más de Dorito Tex-Mex».