Valen una pasta
Se estrellan dos aviones F-18 en el aire, sin estar asegurados ni tan siquiera a terceros
Los pilotos, con amplia experiencia (en volar, no en chocar), resultaron ilesos, menos mal, al saltar momentos antes de la colisión
Dos aviones F-18 pertenecientes al Ala 46 de la Base Aérea de Gando (Gran Canaria) se han precipitado sobre el Atlántico, tras chocar en pleno vuelo durante un ejercicio de adiestramiento de guerra electrónica.
Los pilotos, que contaban con gran experiencia y muchas horas de vuelo en estos aviones, y no habían sido multados nunca por exceso de velocidad, utilizaron los asientos eyectables (¡qué mal suena esto!) para abandonar a tiempo los aparatos, a 10.000 metros de altitud, y resultaron ilesos, menos mal. Fueron rescatados a los 15 minutos por un helicóptero del Ejército del Aire.
El Ministerio de Defensa ha abierto una investigación para saber: A) Si chocaron de frente, de costado o fue una colisión por alcance al no mantener la debida distancia de seguridad. Sólo se sabe que «se tocaron». B) ¿Olvidó alguno de los pilotos dar el intermitente o falló el ordenador? C) ¿No cedió el paso alguno de ellos en una rotonda aérea?
Nosotros exigimos la comparecencia en el Congreso de Carme Chacón para que nos responda a estas preguntas. 1) ¿Cuántos millones de euros vale cada cacharro de estos? 2) ¿Estaban asegurados a todo riesgo o, como hemos averiguado, ni tan siquiera a terceros? 3) Si los pilotos ven que se van a rozar (¡anda que no es difícil, con el espacio que tienen!), pero el ordenador les dice que no, ¿tienen que hacer caso al ordenador? 4) ¿Esto de la guerra electrónica no se puede ensayar en tierra, con el simulador de vuelo? Es decir, ¿es necesario que los pilotos se jueguen la vida? 5) ¿No se puede sustituir lo de «eyectables» por otra palabra que suene mejor?