El Supremo investigará al tesorero por presunto blanqueo en el presunto Caribe
«Oiga, mire, Bárcenas sólo fue allí a ver a Curro», ha dicho el presunto presidente del Partido Popular. «¡O no!»

Si nos hemos enterado bien, el Supremo preguntó ayer al Ministerio Fiscal si era competente (el Supremo, no el Ministerio Fiscal) para investigar la presunta corrupción del tesorero del PP, y el Ministerio Fiscal, rápidamente (no hay tiempo que perder ya que los presuntos delitos están a punto de prescribir), le dijo que sí. «¡Era para estar seguro!», dijo el Supremo.
Lo que el Alto Tribunal (o sea, el Supremo) debate ahora es si se queda sólo con la causa de los tres aforados del PP (el senador y tesorero Luis Bárcenas, el diputado nacional Jesús Merino y el eurodiputado Galeote) o con todo el caso Gürtel. «¡No, hombre, ya que te pones, quédate con todo el caso!», le dijo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (que es el que le había remitido el tema), alegando que todo está entrelazado y no sería conveniente desglosarlo (y también, por qué no decirlo, para intentar no quedarse este tribunal con ningún folio del marrón).
Y es que uno de los casos que presuntamente afecta al tesorero se refiere a un presunto blanqueo de dinero en un paraíso fiscal, una pequeña isla del presunto Caribe (este último presunto creemos que sobra, pero mejor pasarse, que no quedarse cortos, a ver si nos van a pillar por un presunto de menos), y, como habría que averiguar la procedencia de ese dinero, es imprescindible que el caso no se desglose. «¡Pues menuda me ha caído!», ha dicho el Supremo.
El presunto presidente del PP (y aquí decimos presunto porque, si fuera un presidente de verdad, ya hace tiempo que habría cesado al tesorero), Mariano Rajoy, ha dicho que, presuntamente, el tesorero sólo fue una vez al Caribe a ver a Curro, y que confía en él (en el tesorero, no en Curro). «Bueno, en Curro también», añadió. «¡O no!»
Seguiremos informando (en el supuesto caso de que seamos competentes para ello, que lo mismo no lo somos y estamos aquí haciendo el gilipollas, currando pa na).