La dronga, también en crisis
Los sectores del hachís, la cocaína y el éxtasis están considerando pedir ayudas al Gobierno
Se han publicado los resultados de la nueva encuesta sobre consumo de drogas, y una vez más se dispara la alarma social, ahora por los hábitos alcohólicos de nuestros tiernos menores (uno de cada cuatro tiernos menores, aparentemente, es un pequeño garrulo que cada fin de semana bebe como un seguidor del Celtics de Glasgow tras atravesar el desierto). Pero no todo son malas noticias.
Así, por ejemplo, el consumo de drogas ilegales se ha estancado, y eso debería ser motivo de esperanza. Eso sí: como en la web de El Jueves nos pagan más por ser cínicos que optimistas, preferimos vender la noticia como un efecto de la crisis y compadecer a los trabajadores del sector, que no llegan a fin de mes.
Dicho esto, y así entre nosotros, niños: los porros hacen que apeste«» el aliento y ponen las encías negras; las pastillas causan retraso mental y la farla os convertirá en Ricardito Bofill, pero sin padre rico. Así que, decid «no».