«La entrevista del finde», por J. Becario
Florentino Pérez: «Algunos creen que ato los perros con longaniza ibérica»
El presidente del Madrid nos cuenta que la banca empieza ya a cerrarle el grifo del crédito, pero creemos que se trata de una estrategia para que el Valencia le pida menos por Villa

Nada más entrar en su despacho, con una vista fantástica de las cuatro torres que se levantan sobre la antigua ciudad deportiva del equipo, le suelto la pregunta que llevo pensada desde hace tiempo.
eljueves.es: ¿Es usted el único presidente de fútbol que tropieza dos veces en la misma galaxia?
Florentino Pérez: No sé a qué se refiere.
EJ: Usted ya presidió un primer equipo galáctico, que acabó como acabó.
FP: Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero siempre hay una excepción que confirma la regla.
EJ: Con estos supergalácticos casi siempre hay problemas de vestuario. Si fulanito cobra cuatro millones de euros más que menganito, que sude la camiseta fulanito.
FP: Aquí nadie va a sudar la camiseta. Eso es una ordinariez. Luego hay que cambiarlas con los jugadores contrarios, al término del encuentro, y no es elegante darles unas camisetas sudadas.
EJ: Ya.
FP: Aquí se va a jugar al fútbol como arte. Nuestro objetivo va a ser la excelencia. Que cada partido sea una cita fascinante para nuestros aficionados. ¿Y usted considera fascinante sudar?
EJ: No, claro. Estooo... Parece que, tras un comienzo arrollador, con dos supermillonarios fichajes, usted ha decidido echar el freno.
FP: Es que, ahora, cualquiera te pide una millonada por un segundón.
EJ: ¿Y no habrán tenido ustedes la culpa, por esa multimillonaria exhibición?
FP: Kaká y Cristiano lo valían. Pero hemos pedido créditos que tendremos que devolver.
EJ: ¿Con el sudor de su esfuerzo?
FP: ¡Y dale con el sudor! ¡Es usted un obseso! ¿Usted ha visto que yo sude?
EJ: No, no.
FP: Simplemente, tendremos que devolver esos créditos. Quiere esto decir que yo no ato los perros con longaniza ibérica, como creen algunos. Ni siquiera con longaniza normal.
EJ: Oiga, ¿qué es lo que se siente al entrar en una sucursal bancaria y que te suelten un crédito de muchos millones sin ponerte una sola pega? ¡Yo llevo diez intentos, todos nulos, para que me den 10.000 euros para una moto!
FP: Yo es que no he entrado en ninguna sucursal bancaria.
EJ: Bueno, ya, claro. En el despacho del presidente del banco, quiero decir.
FP: Tampoco.
EJ: ¿Entonces es el presidente del banco el que viene aquí, a su despacho?
FP: Solemos quedar en un restaurante, para resolverlo en un almuerzo.
EJ: ¡No es mala idea! ¡Voy a hacer yo lo mismo con el director de mi sucursal, a ver si lo emborracho y me presta el dinero!
FP: ¡Yo no he emborrachado a nadie! De todas formas, a mí también están empezando a cerrarme el grifo del crédito.
EJ: ¡No me lo puedo creer!
FP: ¡Créaselo, créaselo! Supongo que será porque, como van a recibir en estos días un fondo de rescate del Gobierno, no querrán que la gente piense que parte de ese fondo se lo van a prestar al Madrid.
EJ: Insisto en que no me lo creo. ¿No será eso una estrategia para que el Valencia le pida menos dinero por Villa?
FP: ¡Qué mal pensado es usted!
EJ: ¡Ya le digo! Oiga una cosa, el Madrid es un equipo con clase y señorío...
FP: No le quepa la menor duda.
EJ: ¿Y usted cree que encaja en este equipo un tipo como Cristiano, que ha dicho que no sólo no le importa que le abucheen en los campos rivales, sino que le gusta ver el odio en los ojos de la gente que le insulta?
FP: Bueno, está de vacaciones, y ya se sabe que en vacaciones se cometen algunos excesos.
EJ: ¿Ha visto cómo Paris Hilton, mostrando el tanga, le metía mano en una dis...?
FP: ¡Por favor!
EJ: Perdone. Ha dicho Valdano que en Madrid «no habrá ni fiestas ni discotecas», y que «estamos hablando de un chico de 24 años, soltero y de vacaciones, y tiene derecho a liberar todas las tensiones del año».
FP: Estoy de acuerdo con Jorge.
EJ: Ya, pero ¿cree usted que este jugador se va a pasar toda la Liga sin liberar ninguna tensión?
FP: ¿Por qué no? ¡Si las libera todas ahora, a lo mejor ya no tiene ganas hasta las próximas vacaciones!
EJ: Oiga, he leído por ahí que las agencias inmobiliarias de alto standing ya le preparan algunos chalés, para que elija residencia en Madrid. ¿No sería conveniente que ustedes le propusieran también algún convento?
FP: No tenga ningún miedo. Cristiano se comportará como el magnífico profesional que es.
EJ: ¿Y no teme que el vestuario se vuelva ingobernable, con tanto galáctico, y que Raúl ya no pueda controlarlo? ¡Ya no le digo si a Cristiano le gusta también ver la envidia en los ojos de sus compañeros, por lo que va a cobrar al año!
FP: No ocurrirá nada de eso.
EJ: Me tengo que ir ya. Pero no quería hacerlo sin preguntarle una última cosa.
FP: Usted dirá.
EJ: He estado repasando la letra del himno de su equipo... ¿No cree que eso de «las mocitas madrileñas» es de un rancio que te cagas, con perdón?
FP: ¿Qué quiere? ¿Que pongamos «las churris madrileñas»?
EJ: Bueno, quizá no tanto. ¿Pero no habría un término intermedio?
FP: Lo estudiaremos.
EJ: Muy bien. Pues muchas gracias, y ¡hala Madrid!
FP: ¡Hala!
EJ: ¡Hala!... No, ahora digo hala, de hasta luego.