Berlusconi topa, al fin, con la Iglesia
Y es que, para el Vaticano, una cosa es la corrupción política y otra, muy distinta y mucho más grave, follar como un loco con las «velinas»

«Con la Iglesia hemos topado, amigo Silvio», estará pensando ahora Berlusconi. Y es que el Vaticano le ha pedido a Il Cavaliere «sobriedad» y «rectitud moral» . «¿Rectitud moral?», exclamó ayer un italiano. «¿Y lo pide ahora el Vaticano?». Hombre, ya se sabe que la Iglesia va siempre con la tira de años de retraso, pero en este caso no se refiere a la rectitud moral que tendría que tener este tío con la política y sus negocios, con la compra de jueces y demás, sino (¡acabáramos!) a la rectitud moral de la entrepierna, que, para colmo, no está siendo nada «sobria».
Porque aumenta el número de las velinas que están siendo interrogadas por asistir a las fiestas de Villa Certosa. Aumentan, además, las chicas que dicen haber cobrado por ir, y, sobre todo, lo que está saliendo a la luz es que don Silvio no estaba allí de mirón, precisamente. También se habla de una prostituta de lujo que «trabajó» para él en la villa, y que se está haciendo famosa. Cuando Benedicto XVI ha confirmado que no trabajó sacando brillo a los azulejos, sino que hizo otro trabajito, ha montado en cólera.
O sea, que Berlusconi se ha pasado la moral por los cojones durante todo este tiempo, pero al final el sexto mandamiento podría acabar con él. «El follar se va a acabar», dicen que ha dicho un miembro del Vaticano.
Por su parte, Zapatero va a pedir al Papa que posponga sus críticas hasta después de la cumbre del G-8 en Italia. «A ver si ahora, que me había invitado Berlusconi, lo van a echar, y me voy a quedar lo que representa sin reunión», ha dicho el presidente español.