Rajoy se aprieta el cinturón: se acabó lo de ir con escolta al extranjero
«Espero que mis enemigos también estén ahorrando en armas», bromeó el líder de la oposición
Mariano Rajoy hizo gala de la famosa retranca gallega (y también del sentido del humor típico de su tierra) al comentar cómo le afectaban los recortes económicos impuestos por el Ministerio de Interior –por eso de la crisis que dicen que corre por ahí–, que, entre otras cosas, le han dejado sin escolta. «Hay que apretarse el cinturón», dijo don Mariano, con resignación; «al menos, mientras haya cinturón que apretarse. Porque, a este paso, me veo atándome los pantalones con cordel de cáñamo.»