«El Jueves», sección «Brrrum, brrrum»
Sólo habrá una Fórmula 1, como su propio nombre indica
Al parecer, Ecclestone y Mosley se bajaron los pantalones y admitieron las peticiones de los equipos

La guerra entre los equipos y los organizadores de la Fórmula 1 ha terminado, para tranquilidad de muchos aficionados y, sobre todo, de Antonio Lobato, que se veía comentando carreras de Nakajima y Rosberg en fríos circuitos vacíos, lejos, muy lejos, de Fernando Alonso. Al final, Max Mosley y Bernie Ecclestone, tras asumir que el mundial alternativo no era un farol (al parecer, Luca di Montezemolo les metió una cabeza de caballo en la cama) y temiendo tener que hacer las carreras sólo con los Williams, los Force India y algunos Seats León y Dacias tuneados, aceptaron las exigencias de las escuderías, eliminando el límite presupuestario para 2010.
Como contrapartida, los equipos se comprometen a gastar lo menos posible (se acabaron los cafés entre horas en los boxes, Kimi sólo podrá beberse un cubata en cada gran premio, las chicas de la parrilla de salida serán sustituidas por becarios contratados al efecto, etc., etc.).
Fernando Alonso nos ha comentado que le suda la polla en qué Mundial vaya a correr el año que viene. «Yo lo que quiero es un coche que corra, coññññiiiioooo.»