Berlusconi dice que los italianos le ven bueno, y él los ve a ellos trastornados
El Primer Ministro, bromista él, promete bailarinas a los obreros de L’Aquila
Mientras un incendio destruía el coche de una testigo clave contra Berlusconi, el Primer Ministro se trasladaba a la ciudad de L’Aquila (epicentro del terremoto que el pasado 6 de abril sacudíó la zona), y se permitía bromear ante un grupo de obreros. «Chicos», les dijo, «si todo va bien, os traigo a las bailarinas, a las menores, porque de otro modo nos tomarán por homosexuales».
Luego, en una localidad cercana, comentó que «estoy hecho así, y no cambio». Y explicó: «Y los italianos me quieren así. Me quieren porque me ven bueno, generoso, sincero, leal, que mantengo las promesas».
Finalmente, fuera de micrófono, comentó entre su séquito: «Y yo quiero a los italianos porque les veo como trastornados; supongo que transitoriamente, claro. Cuando se les pase la enajenación, dejarán de votarme, y yo dejaré de quererles».