Rajoy ya tiene las pruebas contra el tesorero, pero ahora ha de leérselas
«Oiga, mire, ¡pero qué pesaditos se están poniendo ustedes con eso!», le dijo ayer a uno de nuestros reporteros en el Parador de La Granja
Rajoy siempre dijo que hasta que no tuviera pruebas contra el tesorero del PP, Luis Bárcenas, no haría nada. Ahora, según informa hoy El País, ya las tiene, pero, de momento, sigue sin reaccionar. El líder del PP, que no da una rueda de prensa desde hace dos meses, cogió ayer al Comité de Dirección del partido y se lo llevó al Parador de La Granja (Segovia), de retiro, para que nadie hablara con la prensa, en especial Dolores de Cospedal, que ayer, por tercera semana consecutiva, anuló la conferencia de prensa de los lunes.
Con lo que no contaba el líder del PP es que, en dicho parador, estuviera esperándole un reportero de eljueves.es, disfrazado de camarero.
Mariano Rajoy: Oiga, mire, a mí el café, con leche templada, por favor.
eljueves.es: Muy bien... Ha de saber que yo no soy el camarero, sino un reportero de El Jueves, disfrazado. ¡Si no grita, no le ocurrirá nada!
MR: ¡Oiga, mire, no me diga!
EJ: El verdadero camarero está maniatado en el baño, luego le daré una buena propina para compensarle por las molestias ocasionadas.
MR: ¡Pero cuántas películas ha visto usted! Y ahora me va a preguntar por el tesorero, ¿a que sí?
EJ: Verá, no he organizado todo esto para preguntarle por el tiempo.
MR: Oiga, mire, pues no le voy a decir nada. ¡Qué pesaditos están todos con eso!
EJ: ¿Pero es verdad que ya tiene toda la documentación jurídica que implica al señor Bárcenas en la trama Gürtel?
MR: ¡Pues sí! ¡Pero hasta que no me la lea, seguiré sin mover ficha!
EJ: Tengo entendido que ya se la ha leído Trillo...
MR: Sí, pero antes de que me la cuente, prefiero leérmela yo. ¡No es pesao, ni na, Federico! ¡Encima, me la comenta! ¡Y ahora haga el favor de marcharse, o llamo a la policía! Cospedal está sospechando algo, al verme tanto tiempo hablar con usted.
Puede que la próxima huida de Rajoy y su Comité de Dirección sea a un monasterio. Ya estamos sintiendo la llamada espiritual para ingresar en él antes que ellos.