Hu Jintao deja Italia y vuelve a China echando leches
No se sabe si para parar la limpieza étnica de Xinjiang o para participar en ella

Se recrudece la ola de violencia en la región autónoma de Xinjiang (según se mira el mapa de China, arriba a la izquierda). Después de las protestas de la minoría musulmana uigur, fuertemente reprimidas, algunos miembros de la etnia mayoritaria en China, los han, han decidido que la caza del uigur es un deporte, y se están aplicando a él de lo lindo. Por ello, el presidente Hu Jintao, sin siquiera tiempo para participar en una de las orgías de Berlusconi, ha dejado la cumbre del G-8, que comienza hoy en Italia, y ha vuelto a su país. Como las autoridades chinas son muy reservadas para sus cosas, se desconoce si el doctor Hu ha vuelto para eliminar las tensiones en Xinjiang o, directamente, para eliminar a los uigures.
Mientras tanto, Xinjiang está en toque de queda. «No salgan a la calle, por favor», han dicho los mandamases de la región, «si eso, ya vamos a sus casas a hostiarles».