Cumbre del G-8: un pedo de cumbre
Los países ricos reducirán los gases contaminantes... de aquí a 2050
«¿Podremos cumplirlo? Ni idea, pero, con un poco de suerte, para ese entonces estaremos todos muertos», dice un líder

La «pata negra» de la cumbre del G-8 (hoy ya se suman a la reunión los parientes pobres) acordó ayer reducir la emisión de gases contaminantes (un 80 % respecto a los niveles de 1990 en los países industrializados y un 50 % en el resto). Hasta aquí, bien. Lo que pasa es que el plazo que se han fijado es bastante amplio: va de hoy a 2050. «Hombre, eso no quiere decir que nos tiremos gases hasta tan tarde», nos comenta uno de los superlíderes. «Lo mismo para 2040 o 2045 ya hemos logrado reducir las emisiones. Vale, de acuerdo, podíamos haber puesto un plazo más corto, pero entonces tendríamos que haberlo cumplido en nuestros propios mandatos. Y, seamos realistas, eso no va a pasar.»
La idea general es limitar a dos grados el calentamiento medio de la Tierra. «Lo suficiente para que refresque de noche y dormir bien», nos dice el mismo líder, «porque, francamente, desde que ha empezado el cambio climático yo no pego ojo».
Por otra parte, Zapatero nos ha comentado que «lo del plazo para reducir gases es como lo de posponer el cierre de Garoña, pero a lo bestia. Vamos, que me han copiado. Una vez más, hemos triunfado».
Está previsto que el G-8 versión ampliada ratifique hoy la medida, además de plantear soluciones para la crisis económica. «Yo creo que podemos acabar con la crisis», remata otro líder. «Si no es ahora, para 2050 o 2060 estará hecho.»