Momento cumbre en la Cumbre
Obama toca a Zapatero
El presidente americano pregunta al español por su mujer y sus hijas: «El mayor éxito diplomático español desde el siglo XVII», dice ZP

Ocurrió en la romántica Italia, en la Cumbre del G-8. Obama y Zapatero se encontraron, antes de la foto oficial. Se dieron la mano. «Y, por un momento, el mundo pareció dar vueltas», nos dice Zapatero, «yo me quedé con la boca abierta (de hecho, todavía no la ha cerrado; estas declaraciones nos las hizo sin pronunciar las consonantes), y la crisis, el cambio climático, la gripe, Irán, Corea del Norte... desaparecieron...».
Entonces, el tiempo volvió a transcurrir, y Obama preguntó a Zapatero por su mujer y sus hijas. Zapatero dijo «bien, gracias». Y ya está. Breve pero intenso.
«Dioooos», se lamentaba después Zapatero. «Tenía que haberle dicho algo profundo, agudo, inteligente... No "bien, gracias". Seré memo.»
«Vale, como frase histórica tampoco es la hostia», admite la diplomacia española, «pero lo importante es que ha habido contacto, y, sobre todo, ha habido foto».
«Ahora sólo tenemos que conseguir que José Luis salga de su estado catatónico y se ponga con lo de la financiación autonómica», nos comentan Salgado y De la Vega. «Dejadme de cosas terrenas», dice Zapatero. «¿Acaso habla Obama de financiación autonómica? Él y yo nos ocupamos de hacer un mundo mejor, no de vulgaridades».
Qué bonito es el amor.