Un fantasma de rebeldía recorre la Europa futbolística
Ribery, en huelga; Xabi Alonso, a punto, y Villa, cabreado como una mona
Para que luego digan que Florentino Pérez es un capitalista sin escrúpulos y un tal y un cual. Su política de fichajes está poniendo en marcha el hasta ahora dormido movimiento obrero futbolístico: Ribery se ha declarado en huelga y pasa de entrenar con el Bayern, a menos que le dejen negociar con el Real Madrid. Por si eso fuera poco, Xabi Alonso, según el diario Marca, está planteándose hacer lo mismo, declararse en rebeldía mientras el Liverpool no rebaje sus pretensiones económicas y alcance un acuerdo con los blancos.
La cosa es que el Liverpool quería venderlo, pero, al ver llegar a Florentino con su carreta de millones, le cambiaron súbitamente la etiqueta del precio. Algo parecido está pasando con Villa. La directiva del Valencia, después de ponerlo a la venta, no quiso desprenderse de él al precio que ofrecieron tanto el Real Madrid como el Barça. El asturiano es, de nuevo, intransferible, pero al menos los directivos «le darán mucho cariño». «El cariño, que se lo metan por el culo», dicen que dice Villa.
Total, que aquí y allá van saliendo jugadores que se lanzan a las barricadas al grito de «traspaso o muerte». ¿Estamos ante una nueva revolución social? ¿La llegada de un nuevo proletariado? Es posible, aunque los jugadores tienen la ventaja de que, al ponerse en rebeldía, les miman. Al resto de trabajadores les dan una patada en el trasero.