Rajoy recupera el habla, y dice que el tesorero no le chantajea
Además, dice que Camps «ya ha pagado» su posible pena

Mariano habla. O, mejor dicho, vuelve a hablar. Tras dos meses de hacerse el despistado y no comentar nada sobre el caso Gürtel, ayer se arrancó en el Foro ABC, en Málaga, y lo primero que dijo no fue ni papá ni mamá, sino «Bárcenas no me chantajea».En los últimos días, los periódicos habían publicado que el tesorero del PP, uno de los posibles implicados en la trama dirigida por Francisco Correa, alardeaba de poseer documentación muy peliaguda sobre los dirigentes del partido. Y que estaba usando esa información para no tener que dimitir.
Rajoy lo desmiente: «Yo soy sospechoso de muchas cosas –que si no pinto nada, que si soy colega de Zapatero en lo de romper España, que si me tiño el pelo, que si soy del Real Madrid–, pero ¿sospechoso de aceptar chantajes? ¡Nunca! ¿Se creen que, si Bárcenas tuviera cosas comprometedoras de Aznar o Aguirre, no le diría "adelante con los faroles"? Callen, callen, que se me hace la boca agua».
«Entonces», le preguntó uno, «¿no fuerza la dimisión del tesorero porque confía completamente en su inocencia?».
«Hombre, confiar, confiar. Lo que se dice confiar, confiar, confiar, confiar... Oiga, mire, ya hemos hablado lo suficiente de Gürtel, ¿no le parece? A ver. ¿Qué opina de lo de Ribery? Muy fuerte, ¿no?»
Lo último que le pudieron sacar fue una defensa de Camps, no tan encendida como al comienzo del caso, pero sí bastante tierna. «La pena por cohecho impropio son 2.500 euros, y Camps lleva meses pagando una pena mucho mayor.»
Vamos, que, aunque se quedara con los trajes, el pobre lo ha pasado muy mal.