Camps insiste: «¡Que me pagué los trajes, coño!»
El recurso del presidente valenciano afirma, además, que los trajes, de ser un regalo, no lo serían

Francisco Camps, probablemente una de las personas mejor vestidas de España, asegura en su recurso al Tribunal que él mismo se pagó sus famosos trajes, si bien no conserva recibo alguno. En buena ley, es la acusación la que tiene que demostrar que los trajes le fueron regalados. Si tal caso sucede, el recurso apunta una interesante solución teórica. Y es que pudo recibir el regalo de los trajes no como presidente de Valencia, sino como presidente del PP valenciano. Es decir, que no los hubiera recibido por ser una autoridad, sino, en todo caso, por sus buenas prendas personales... ¡con lo cual, los trajes no serían un soborno!
Entonces, cabe deducir que Camps tiene dos modos: modo president y modo no president. La cosa es regalarle lo que sea cuando esté en modo no president (si está en modo president, ¡jamás aceptaría un regalo, faltaría más!), y esperar a que se acuerde del obsequio cuando esté en modo president.