Caso Gürtel
Correa montaba fiestas «guarrindongas» para camelarse a algunos alcaldes
Todo esto, presuntamente, ojo

A medida que se publican informaciones sobre el caso Gürtel conocemos más, no sólo de las actividades de Francisco Correa, jefe de la presunta trama de corrupción, sino de su curioso léxico, más propio de un entrevistado de Callejeros que de un supercerebro delictivo. Si hace días supimos que en la Fórmula 1 no había mucho dinero, sino mucha pastuqui, ahora nos hemos enterado, por el diario El País, de que Correa montaba fiestas privadas para los alcaldes con los que quería contactar. Y que a esos «tinglaos», como los llama él mismo, se invitaba a «tías muy guarrindongas». Tchs, tchs, tchs, ¡ese vocabulario!
Presuntamente, la guarrindonguidad de las invitadas permitiría que los alcaldes estuvieran más receptivos a los negocietes de la trama, y aquí entramos en el peliagudo tema de los sobornos y agasajos. Es decir, el guarrindonguismo... ¿lo pagaba Correa, lo pagaba El Bigotes o lo pagaban los propios alcaldes? Esperemos que estos conserven los resguardos de la Visa Guarrindonga, porque, si no, pueden tener un problema.
En resumen... ¡joder, qué tropa!