Viene Ibrahimovic, y se van Eto'o y un montón de pasta
Los comentaristas deportivos ya practican, con grandes dificultades, el nombre «Zlatan»

Hoy se cierra (en teoría) el acuerdo entre el Inter de Milán y Samuel Eto'o que permitirá la marcha del jugador al club italiano. Samuel cobrará diez u once kilos por año (por un millón no vamos a discutir), y el Barça conseguirá de este modo abaratar el fichaje de Ibrahimovic hasta los cuarenta y cinco millones, más la cesión de Hleb, que al parecer jugaba en el equipo blaugrana. Por fin, Guardiola se evitará los problemas de feeling que tenía con el delantero camerunés, y seguro que se lleva mucho mejor con el sueco, cuyo dulce carácter y excelentes prendas personales son bien conocidas. «De momento, hemos guardado todos los objetos rompibles del vestuario, por si acaso», ha comentado el entrenador del Barça.
La llegada de Ibrahimovic supone, sin embargo, un problema, y gordo, para los comentaristas deportivos, que ya están practicando su nombre propio, Zlatan, e intentando ver dónde queda mejor el acento del apellido: ¿es Ibrahimóvic, Ibrahímovic o Ibráhimovic? El fútbol es complicado, hombre.