Diálogo social a la española
Aguirre llama a ZP «sindicalista retrógrado piquetero»; de todo, menos bonito
«Hombre, qué bien. Por fin alguien que no me llama gilipollas», comenta aliviado Zapatero

Esperanza Aguirre estaba ayer bastante sueltecita. Además de tararear el himno español para Alberto Contador, en un instante que pasa directamente al top five de los momentos más embarazosos del año, criticó a gusto a José Luis Rodríguez Zapatero, responsabilizándole de la ruptura del diálogo social: «Es un sindicalista retrógrado piquetero. Y perdón por lo de sindicalista, ahí me he pasado». La presidenta madrileña defendía así al mandamás de la CEOE, Díaz Ferrán (que, incidentalmente, considera que Aguirre es cojonuda), del acoso al que le sometió Zapatero, conocido maltratador de empresarios, que tuvo la desvergüenza de recordarle que él era el presidente.
Mariano Rajoy, que en un principio pensó que lo de «retrógrado piquetero» iba por él, se sumó a las críticas de Aguirre: «Cualquier pelagatos sabe que con los empresarios no hay que meterse, hombre, por Dios. ¿No ves que si les tratas bien luego te hacen regalitos y todo?».
Mientras los empresarios cierran filas hoy con Díaz Ferrán, por su parte, Zapatero aborda despreocupadamente la actual situación: «Si no hay diálogo social, haremos lo que representa un monólogo social. El caso es hablar».