Cada vez más gente decide enterrar a sus familiares dentro de bolsas del Carrefour
Era cuestión de tiempo que el «low cost» llegase a las funerarias

La crisis está en todas partes, y la muerte no es una excepción. Hasta hace poco, una persona fallecida merecía todos los respetos, y sus seres queridos le procuraban un entierro digno y bonito. Hoy, los seres queridos ya lo pasan suficiente mal tratando de pagar la hipoteca, como para encima hacer un gasto extra con el desconsiderado ese que la ha tenido que espichar precisamente ahora. Por eso los servicios funerarios ya ofrecen ofertas al alcance de todos los bolsillos. «Es como sustituir los yogures Danone por los Hacendado», afirmó recientemente Eustaquio Gutiérrez, creador de "Pa morirse", la marca negra para cementerios (sería demasiado irónico llamarlo marca blanca).
"Pa morirse" ofrece distintos servicios, como la sustitución del carísimo y tradicional ataúd por otros receptáculos. Armarios carcomidos, neveras viejas e incluso bolsas de supermercado son los objetos ofertados. «Tal vez suene un poco feo», dijo Gutiérrez en la presentación de su línea de productos, «pero los muertos son de quejarse poco. ¡Hasta el momento no hemos tenido ni una sola reclamación!». Las lápidas, por su parte, pasan a estar escritas con rotulador en un papel, en lugar del tradicional grabado en piedra. «Y en papel reciclado, a ver si se van a pensar que somos unos derrochadores», añadió Gutiérrez.