Éxito español en los mundiales de natación: once medallas, ningún ahogado
Tampoco se puede decir que las medallas sean por los superbañadores, porque la mayoría se han conseguido en natación sincronizada
La selección española de natación ha obtenido en Roma su mejor balance en unos mundiales: una medalla de oro, siete de plata, tres de bronce, ocho récords nacionales, ningún ahogado, y poquísimos casos de hongos. Al dominio en sincronizada (que podría haber sido total si las rusas o los jueces no existieran) y el retorno a la élite del waterpolo, hay que sumar los éxitos de Wildeboer y Rafa Muñoz, que sumaron tres bronces.
¿Se trata de un renacer de la natación española o (considerando que la mayoría de las medallas las han ganado Gemma Mengual y sus compis y que los nadadores medallistas entrenan fuera del país) es sólo un espejismo, agua de borrajas?
El señor Aguadilla, de la Federación Española de Natación, nos comenta que «lo importante no es que los nadadores entrenen dentro o fuera de España, sino dentro de una piscina. Hasta ahora, la mayoría de nuestros nadadores entrenaban en la pisci de sus respectivas urbanizaciones y les daba miedo la parte honda. Eso, afortunadamente, ha cambiado.»
A partir de ahora, los seleccionados disfrutarán de unas merecidas vacaciones, suponemos que en la montaña.