Los niños de 4 años echan de menos el año 2006
La nostalgia cada vez llega más pronto

No es raro ver a veinteañeros mirando atrás y quejándose amargamente de que, cuando ellos eran pequeños, los dibujos animados sí que eran buenos, la música sí que era buena y los cromos que regalaban con el Bollycao eran la hostia. El mundo para ellos es ahora un valle de lágrimas. Algunos lo llaman nostalgia. Para otros es directamente ser gilipollas.
Ahora la moda se ha trasladado a los más pequeños. Niños que todavía van a preescolar miran a su alrededor con asco, afirmando que, en sus tiempos, sí que se vivía bien. «Los pañales sí que eran pañales» afirmó un iracundo Jonathan Pérez, líder en su guardería del «movimiento en favor del año 2006» y habitual consumidor de plastilina. «Los capítulos de Pocoyó eran mucho mejores, y los potitos sí que eran comida, y no esa porquería sólida que nos dan ahora». Si la tendencia sigue, no será extraño ver a bebés recién nacidos quejándose de que en la placenta sí que estaban bien, y de que en sus tiempos todo era comodidad y no se pasaban el día llorando.