Manos de Topo es un ‘fake’
Todo el grupo no es más que una burla a los moderneques esnobs que anteponen el gusto exclusivo al sentido común

«Recuerdo que estábamos ensayando en el garaje», cuenta Rafa, el batería. «Quizá estábamos rayados, o quizá fueron los efluvios de la cola de cuando forramos las paredes con hueveras de cartón. El caso es que nos entró la risa tonta, empezamos a hacer el payaso, y a Miguel Ángel se le ocurrió cantar imitando a Cletus, el paleto de Los Simpson.» La mala noticia es que, por error, esta versión de estridente cachondeo se grabó encima de la maqueta que Manos de topo envió a una prestigiosa revista musical para que se la reseñaran. La buena noticia es que, después de que los críticos tirasen el CD a la basura, lo recuperó el raro de la redacción, un becario que trabajaba en el turno de noche porque por las mañanas curraba en la FNAC y que encontró el disco mientras buscaba algo de cena en la papelera. «Ese chaval fue el primero en definir los berridos de Miguel Ángel como ‘la honesta expresión torturada del romanticismo indie atrapado en la hipocresía de la música comercial’. O algo así.»
Sorprendidos primero, agradecidos después y achispados siempre, los Manos de Topo aceptaron el reto y saltaron a la vanguardia del pop bizarro. «Además, ya no podíamos dejar la voz de esquizofrénico pubescente», admiten. «Nuestro público son modernos individualistas, sin más bandera que su camiseta ni más deporte que los duelos de ‘yo me he bajado algo más inaudito que tú’; si descubrían que éramos un grupo del montón, nos lincharían.» Así, cuando llegó el primer disco, decidieron tomárselo como una broma al público gafapasta: «Queríamos ver cuántos aguantarían la tortura sólo por poder presumir de su exclusiva sensibilidad. Y fueron un huevo, tú.»
Recientemente, Manos de Topo ha publicado el segundo álbum y ha decidido revelar la verdad. Miguel Ángel, sin embargo, afirma que no tiene intención de volver a su voz normal. «Por tres razones: primera, ya nos hemos acostumbrado todos. Segunda: he perdido mi voz normal. Tercera: cuando oímos a un fan decir que ‘a pesar de la voz, las letras son muy buenas’, entendemos que las letras deben de ser buenísimas, y eso sienta bien a nuestros egos.» Los fans, pues, podéis estar tranquilos: nada va a cambiar.