De la repudiada serie «‘El Jueves’ investiga: ¿Qué fue de...?»
Frankie Goes to Hollywood: «De momento, hemos llegado a Arkansas»

Un día gris del crudo enero inglés debuta en el programa de la BBC Top of the Pops el vídeoclip de Relax (don’t do it), de la banda de Liverpool Frankie Goes to Hollywood. Es el disparo de salida de un año de listas de éxitos, hits de alta bailabilidad, pantalones con raya y tirantes, suelos luminosos, corbatas y éxtasis. El grupo es catapultado hacia el destino que su propio nombre indica: del noroeste de Inglaterra a Hollywood, California, meca de las estrellas.
Poco después, muere la new wave europea en las aburridas playas de la novedad, y el éxito de FGTH se desvanece como el eco de los sintetizadores. Pasan veinticinco años, y una tarde, apalancados en un velador, pimplando cañas, nos preguntamos: «¿Frankie llegó a Hollywood?».
«De momento hemos llegado a Arkansas», nos responde 40 días después Holly Johnson, vocalista del grupo, a quien hemos interceptado en una polvorienta gasolinera del condado de Monroe, entre el desierto y la nada. «El impulso inicial nos ayudó a cruzar el Atlántico de un tirón. Pero, cuando atracamos en Nueva York, ya habíamos perdido ímpetu.» Desde entonces, Frankie se ha tomado su travesía de América con mucha más calma. «La idea era llegar a Hollywood usando la música como vehículo», cuenta Brian Nash, el guitarra. «Bueno, en realidad el vehículo es una camioneta de segunda mano que pillamos en Jersey; pero la compramos con los beneficios de un directo. Sólo nos valemos de los medios que nuestra música puede pagar.»
Desgraciadamente, estos son cada vez menos, porque la vida se ha encarecido y los FGTH no están muy solicitados en los festivales del medio este. Por eso el kilometraje de la banda en los últimos años ha ido descendiendo en proporción geométrica. Como explica Paul, el del bigotito, «nuestro género dejó de estar en boga hace tiempo. Sólo actuamos en galas nostálgicas y sitios así. Hemos llegado a pasar años enteros sin un solo bolo. En esas épocas, tenemos de separarnos y buscar trabajo de camareros.» Total, que los Frankie Goes to Hollywood llegarán a su destino en 2023, contando con que la new wave experimente un revival en la próxima década. Algo por lo que nosotros, los que esto escribimos, rezamos todas las noches, porque para qué engañarnos: los tirantes molaban. Nos ofrecemos a empujar la camioneta de los FGTH unos cientos de metros, hasta que el motor se pone a tono, y les vemos desaparecer en el horizonte anaranjado del oeste.