Un misilazo en el palacio presidencial cierra la campaña electoral afgana
Para que nos quejemos luego de la crispación
Un misil bien gordo cayó esta madrugada en el palacio presidencial de Kabul, sin provocar heridos. El presidente Hamid Karzai, favorito en las elecciones que se celebran el jueves, ha comentado a El Jueves que «no es para tanto. Esto es el pan nuestro de cada día. ¡Ustedes sí que lo tienen fatal con eso de la crispación! Que si los trajes, que si las escuchas, que si los vídeos... ¡pobre gente, qué sinvivir!»El misilazo coincide con el cierre de una campaña electoral muy movida, entre los ataques talibanes y los piques entre candidatos. Precisamente, Karzai está intentando ganarse a la mayoría pastún pactando con uno de los señores de la guerra, el general Dostum, hasta ahora en el exilio, conocido por su habilidad para matar muchísimo. Karzai busca, con esta alianza, combatir el carisma de su principal rival, Abdulá Abdulá, que también tuvo una juventud bastante guerrera.
La creciente popularidad de Abdulá ha llevado a Karzai a aprobar algunas leyes populistas, como la que permite a los hombres de etnia hazara dejar a sus mujeres sin comida si se niegan a practicar sexo. La típica cosa que queda bien en los informativos de Afganistán.
En resumen, un lío bastante considerable que ha hecho comentar a Obama resignadamente «¡cómo está el servicio!»