Sólo un español cumple los requisitos para cobrar los 420 euros: Paquirrín
Bueno, en realidad son 300.000, era por exagerar. Lo cierto es que 600.000 parados no tendrán derecho a cobrar la ayuda

La ayuda de 420 euros a los parados sin derecho a prestación es una caja de sorpresas. Si el primer día los funcionarios del Inem no sabían quién tenía derecho a cobrarla y quién no, hoy ya se conocen perfectamente los criterios para su concesión. Y resulta que, sumando las condiciones (la más polémica: no tener prestación desde el 1 de agosto), más de 600.000 parados se quedan fuera de las ayudas.Es decir, que sólo cobrarán la subvención 300.000 parados (entre ellos, por ejemplo, Paquirrín, al que se le han acabado lo de los monólogos y probablemente no haya tenido derecho a paro).
El director general del Servicio Público General de Empleo ha explicado (Zapatero y Salgado no han podido, están de vacatas) que la fecha del 1 de agosto se puso porque había que poner una, y porque se supone que los que están parados desde mucho antes han tenido tiempo de buscar un empleo (o al menos, como comentábamos ayer, están más acostumbrados a pasar penurias que los parados recientes).
En cualquier caso, parece que estos 600.000 parados deberán buscarse la vida, u otros subsidios. «Podrían fundar un banco y tener pérdidas», sugieren imaginativas fuentes gubernamentales. «Entonces sí que podríamos subvencionarlos».