Fiesta de la democracia
Elecciones en Afganistán: un talibán, un voto
Total normalidad en la jornada electoral: sospechas de fraude, corrupción y ofensiva talibán

Dijimos que les íbamos a llevar la democracia, y lo hemos cumplido. Se están celebrando las elecciones en Afganistán, si bien es cierto que lo hacen en medio de la ofensiva de los talibanes, de sospechas de pucherazo, y de constantes acusaciones de corrupción al actual gobierno.El presidente Hamid Karzai, que ha sido acusado de ser un títere de los americanos, y que al parecer es un pillín, lleva ventaja en las encuestas a su principal opositor, Abdulá Abdulá, acusado también de ser un títere de los americanos y de escorar a la pillería. Por su parte, los talibanes, a los que no les hace falta ser títere de nadie para hacer el gilipollas, opinan que los comicios son un acto de propaganda estadounidense, y por eso matan alegremente a los afganos, ya que los americanos en sí llevan armas enormes.
Los observadores internacionales todavía no se han pronunciado sobre la limpieza de las elecciones: «Mire, para averiguar eso, habría que salir del hotel, y francamente, acojona un poco», dice uno.
En cualquier caso, las autoridades afganas esperan que los comicios faciliten la estabilidad y la paz en el país. Alá les oiga.