Las chicas de ‘2 Girls 1 Cup’ se graban leyendo a César Vidal
Sus fans, escandalizados: «Ahí se han pasao de la raya»

Segundas partes nunca fueron buenas. Rara vez una secuela consigue estar a la altura de las expectativas de sus fans, cuyo deporte favorito consiste en vapulear el producto y gritar al mundo lo decepcionados que se sienten. Sin embargo, en el caso de 2 girls 1 cup, el vídeo de porno escatológico que tan alto dejó el listón, la segunda parte ha pecado más por exceso que por falta.
La extensa comunidad scat-fetish ya ha manifestado su reacción: «Besos con vómito, lluvia dorada, comer heces, beber pus... Todo eso tiene un lado excitante, y lo aplaudimos. Pero lo de leerse en voz alta textos de César Vidal... eso ha sido demasiado.»
No son los únicos afectados: una de las chicas, Latiffa, confesó a El Jueves que, después del rodaje, se sintió enferma durante más de seis semanas: «Cada vez que creía haberme repuesto, recordaba algún pasaje de la historia de España revisada, y echaba la papa allí donde estuviera.» Y parece que no es para menos: los que han logrado llegar a la mitad de la película recuerdan, entre arcada y arcada, fragmentos de la revisión del Holocausto según Vidal (en la que los campos de concentración eran campings con una tendencia fortuita a la fuga de gas) o su teoría según la cual Lorca no fue fusilado, sino que «el bujarra enfermo» se metió él mismo las balas a rosca por los pezones como práctica autoerótica.
Por su parte, César Vidal, conocido erudito nazional-libegal y prolífico historiador (ahorrarse la sección de bibliografía le permite publicar nueve libros al año) ha asegurado a El Jueves que no ha visto la película, que no cree que exista y que el «humor de izquierdas» que representamos sólo sabe hurgar en lo desagradable. «Y ahora, si me disculpan, he quedado con mi colega Losantos para ir a buscar argumentos pro vida en el contenedor que hay detrás de una clínica abortista.»