Ah, pues no era para tanto
El Palma Arena costó solamente el doble de lo presupuestado
Unas grabaciones hablan de que las obras estaban llenas de «magnates»; o «mangantes», no se entiende bien
Finalmente, es verdad que el asunto del Palma Arena, descubierto en la Operación Espada, no era para tanto. El coste final del velódromo sólo ascendió al doble de lo presupuestado (alcanzando los 100 millones de euros), cosa por otra parte habitual en las obras públicas y privadas, como cualquiera que haya hecho reformas en casa ha podido comprobar. ¿Por qué este aumento? Por pequeños detalles. Por ejemplo, el diario Público desvela que los responsables pagaron 1,8 millones de euros por una moqueta que sólo costaba 800.000. Esto podría indicar la existencia de facturas falsas, pero también podría tratarse simplemente de un 1 que se puso por error (ya se sabe que los teclados son chiquitísimos y el 1 está al lado del 0).
Por otra parte, El País ha difundido unas grabaciones en las que se menciona que en las obras «hubo cuanto mangante hubo», pero bien puede tratarse de un error de apreciación, y donde dice «mangante», deba entenderse «magnate», términos, en este caso, y perdónesenos la demagogia, presuntamente intercambiables.
Además, en la misma grabación se afirma que los responsables del Palma Arena eran Pepote (cargo del PP y medallista olímpico –como regatista, no como cargo del PP) y «nuestro amigo de Washington». El País supone que bajo esta calificación se alude a Jaume Matas, aunque también podría referirse a Barack Obama.
En resumen, un asunto sin importancia y completamente exagerado por los medios, pero con cierto interés.