El Rey, en primera página por olvidar afeitarse
Lo que en otros sería ‘dejadez’, en Su Majestad se considera ‘campechanía’
Si Rodríguez Zapatero se presentase en un acto oficial con barba de cuatro días, los alacranes del corazón se lo comerían vivo y el ABC le insultaría en portada su vulgaridad y falta de respeto a los asistentes. Pero ha sido S. M. el rey Juan Carlos I quien, haciendo un paréntesis vacacional (que si las vacaciones del Rey ya son un concepto que cuesta delimitar, lo del paréntesis vacacional ya es física abstracta), se presentó en un acto público con un poco más que barba de lija, y ahí están los medios alabando su «nuevo look» y los columnistas masturbándose vigorosamente con las fotografías de la barba real. En fin, lo de siempre, que no hay noticia por ningún lado: el Rey es campechano y El Jueves es zafio y grosero. Ahí va un vídeo para contribuir a la rutina.