Fútbol y sentimiento nacional, la combinación perfecta
¡Valdano, contra el obispo de Barcelona! (Ah, y contra el Barça también)
Inmediatamente, Zapatero ha protestado: «No hombre, justamente ahora no me la líes parda»

Para amenizar el comienzo de la Liga, y por qué no, para sacar un poco de filosófico pecho, Jorge Valdano ha hecho en Alemania unas declaraciones antológicas (y ontológicas) sobre el Real Madrid y el Barça, que han supuesto, además, una tocada de huevos al eterno rival. «Cada uno intenta ocupar su lugar en el mundo», dice el vate oficial de Florentino Pérez: «El Barcelona lo hace mirando de Cataluña hacia adentro y el Real Madrid, desde España hacia afuera». Despojando un poco las declaraciones, se puede deducir que Valdano dice algo así como: Madrid guay, universal; Barça no guay, regionalista. «Oiga, que yo soy de Medellín y animo al Barça», podrá decir alguno. Pues se calla, que le jode la sistematización a Valdano.
Y añade don Jorge: «Aunque en Barcelona se grita, al celebrar un título, "visca el Barça y visca Catalunya", es difícil que en Madrid se grite "viva el Real Madrid y viva la Comunidad de Madrid"». Esto es incuestionable, si bien cabe objetar que lo de celebrar títulos, en el Real Madrid, este último año ha sido dificilillo, y "viva la Comunidad de Madrid" es larguísimo como grito espontáneo.
Y, en cuanto al obispo de Barcelona (que criticó los últimos fichajes madridistas), Valdano dice haberlo echado en falta cuando el Barça fichó a Ibrahimovic (que también supuso un pastizal y cuya presentación también tuvo un no sé qué de masturbatorio).
En todo caso, ya sabe, amigo lector. Cuando usted siga a sus amados Barça o al Real Madrid, no estará animando a once tíos corriendo tras un pelotón. Estará usted participando en la vieja dicotomía aristotélica-platónica, o quién sabe, en la disputa entre la nación y el estado.
A todo esto, ¿jugará Raúl el fin de semana?