Gran Premio de Bélgica
Fernando Alonso, derrotado por un malvado tapacubos
La imposibilidad de cambiarlo (al tapacubos, no a Fernando) obliga al piloto a abandonar cuando iba tercero

La preocupante Carlos-Sainzización (o paulatina transformación en Carlos Sainz) que parece estar sufriendo Fernando Alonso sigue avanzando. Ayer, el piloto asturiano tuvo que abandonar en el transcurso del Gran Premio de Bélgica, cuando iba en tercera posición, después de que fuera imposible cambiar el tapacubos de la rueda delantera izquierda de su coche.«El tapacubos se atascó debido a un golpe con Sutil en la salida», nos comenta Alonso, «y los mecánicos me dijeron que era muy difícil cambiarlo, que me pasara en un par de días porque el especialista en tapacubos estaba de vacaciones, y además no tenían repuestos, y había que llamar a la central... lo de siempre. Siempre me pasan cosas extrañas, inexplicables», se lamenta Alonso, con un deje de desesperación en la voz. «Voy a tener que hacerme una limpieza de aura, o algo».
¿Es tan llamativa la mala suerte de Alonso? ¿Son los astros de McLaren? ¿Es el hado ferrarista? «Es cierto que en la misma sucesión de toques del comienzo de la carrera se quedaron fuera otros pilotos, como Hamilton o Alguersuari, pero también es cierto que no tuvieron que abandonar cuando estaban tan cerca del podio», nos comenta Antonio Lobato. «Además, ganó Raikkonen, al que supuestamente va a sustituir Fernando en Ferrari, y, cuando Fernando salió al parking a recoger su coche, se lo había llevado la grúa, y en el paddock no quedaba de su sándwich favorito. ¿Hay o no hay persecución del destino contra nuestro Fernando? ¿Eh?»
«Por mí no hay problema con lo del gafe», comenta Alonso, «yo es por Antonio Lobato, que lo pasa fatal el hombre».