Cayo Lara se reúne con un señor con barba
El señor con barba resultó ser el Rey. Cayo le propuso jubilarse, pero el Rey no lo ve claro

En las portadas de los diarios hemos observado sorprendidos la presencia de un señor con barba al lado de Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida. Pues bien, El Jueves está en condiciones de asegurar que el señor con barba es el Rey Juan Carlos l.Fue la primera reunión entre Juancar y Cayo (seamos campechanos) desde que este ocupara su cargo, y en ella el líder de IU expuso sin tapujos su plan para la llegada de la III República.
–Pedo, hombde –dijo el Rey–, ¿eso suponddía mi jubilación, no? ¿Edes Felipista, padtidadio de mi hijo Felipe, quiedo decid?
–No, soy republicano de izquierdas. ¿No ve que no llevo corbata?– dijo Lara.
–Ah –prosiguió el monarca–. ¿Entonces no se supone que tú luchas por los dedechos de los tdabajadodes? ¿Vas a casa de todo el mundo a decidle que se tiene que quedad sin tdabajo? ¿Y qué hago yo las Nochebuenas, eh? ¿Abudidme como una osdra? Te asegudo que, si le digo a Sofía que voy a pasad más tiempo en casa, le da un patatús.
Lara replicó que su propuesta no responde a motivos personales, sino que es debida a lo anacrónico de su figura (la del Rey, no la de Lara) y lo costoso de su mantenimento.
–Ah, bueno, por lo anacdónico –admitió el Rey–. No, oye, si en el fondo tenemos muchas cosas en común: a mí los budgueses también me devientan, acuéddate de la Devolución Fdancesa. A ver, que esto me interesa, ¿cuánto me quedaría de pensión? El yate me lo quedo, ¿no?
Todo esto se desarrolló en un ambiente cordial, sincero y campechano.