Traspapelan a la etarra Maite Aranalde, que se da a la fuga
Parece una noticia de «Manda güevos», pero no, ha pasado de verdad

Maite Aranalde, miembro de ETA, se ha dado a la fuga por la vía burocrática. No es que se haya puesto seis pólizas y se haya extraviado en un archivo, ni que haya dicho «salgo un momento a tomar un café» y todavía no haya vuelto, pero es algo parecido.
Extraditada hace siete días por Francia, Aranalde fue puesta en libertad bajo fianza por el juez Eloy Velasco hace seis. No se la pudo retener porque en el Tribunal de Apelación de París traspapelaron el documento en el que se decía, más o menos, que «la señora Aranalde enredó con varias bombas durante el puente de la Constitución de 2004, en Madrid.» Vamos, que perdieron la orden de detención y entrega.
Al parecer, los juzgados españoles pidieron inmediatamente copia de la orden, pero, según nos comentan nuestras fuentes burocráticas, «eso tiene que pasar por Incidencias, por Copias, por la Central... vamos, que no recibiremos la copia en un tiempecito.»
En cualquier caso, al poner en libertad a Aranalde, al parecer le dijeron «no se vaya muy lejos, ¿eh?, que la hemos calado y la vamos a llamar enseguida». «Sísísísísísísí», contestó ella, y se fue a casa de sus padres, y no se la ha visto más. Y no debe tratarse de un olvido, porque se suponía que iba a participar en un acto de la izquierda abertzale en el que daban copas gratis, y tampoco se presentó.
Ahora, el juez Garzón, el hombre que lo instruye todo en España, ha montado en cólera y le ha cantado las cuarenta a su colega Velasco por dejar en libertad bajo fianza a una persona con tan elevado riesgo de fuga. «¡Y qué voy a hacer yo!», se ha quejado Velasco. «¡Si faltaba el papelito ese! Además, la acusada me prometió muy seriamente que se iba a presentar. ¡Quién iba a pensar que, además de ser terrorista, fuese una malqueda! ¡Pa que te fíes de la gente!»
En cualquier caso, Garzón ha puesto a Aranalde en busca y captura, y el ministro Rubalcaba ha asegurado se acabará deteniéndola. Tras estas afirmaciones ha comentado que «hay que ver qué cosas pasan, ¿eh? ¡La Justicia está fatal! ¡Y Francia no veas!»