El informe previo del COI catea a la candidatura de Madrid 2016
Gallardón confía en aprobar en la elección definitiva, dentro de un mes

Esta vez Alberto de Mónaco no tocó los huevos, pero aun así, el informe no vinculante de la Comisión de Evaluación del Comité Olímpico Internacional no ha dejado en buen lugar a la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos. Si bien ninguna de las ciudades ha satisfecho completamente a los exigentes evaluadores, Río de Janeiro y Tokio parecen adelantarse en la carrera. En cuanto a Madrid, el COI considera que los organizadores «no han delimitado claramente sus roles y sus responsabilidades financieras». Es decir, que es posible que los del COI hayan preguntado «a ver, aquí quién es el encargao de pagarnos las comisiones», y que, con la inveterada improvisación patria, todavía no esté bien asignada esa tarea.
Además, se considera que la legislación española no persigue el doping como exige la AMA (Agencia Mundial Antidopaje), y en eso tal vez puedan tener razón, porque, bien por orgullo nacional, bien por despiste, solemos hacer la vista gorda con las súbitas musculaciones de algunos de nuestros deportistas.
Pero ¿es Río de Janeiro una ciudad segura? Y Tokio, ¿es una buena candidata, considerando que a los ciudadanos les importan tres cojones los Juegos? Un evaluador del COI nos comenta: «Bueno, no sé si Río es una ciudad muy segura, pero yo no vi ninguna pistola ni ninguna navaja cuando estuvimos. De hecho», prosigue con mirada soñadora, «yo sólo recuerdo haber visto culos y más culos. Sin embargo, en Madrid no nos llevaron a ningún sitio divertido. Museo del Prado... buah. ¿Y el Museo del Jamón?».
Por su parte, Alberto Ruiz Gallardón se ha mostrado confiado en superar a sus rivales dentro de un mes. «Y si no es en 2016, será en 2020, o 24, o 28... Lástima que para ese entonces yo ya no sea alcalde de Madrid, sino presidente del Gobierno. Ups. ¿He dicho eso en voz alta?»
Mientras tanto, los madrileños manifiestan sentimientos encontrados. «Por una parte, los Juegos están cantidad de bien y eso», nos comentan. «Por otra... ¿dónde coño íbamos a meter a tanta gente? Y ¿habría que hacer más obras? Yo, si hay que hacer más obras, me pego un tiro, ¿eh?»