Jubilus
Desnudas contra la crisis
El Consejo de Ministros opta por vender calendarios subidos de tono para sanear la economía
A nadie se le escapa que subir los impuestos es una medida impopular que desgasta al que la dicta y que, además, puede acarrear consecuencias catastróficas porque nuestras clases altas son muy de abandonar el país si les tocan la cartera, y las bajas, rencorosas por naturaleza, de votar en masa al PP. Por eso Zapatero, que no sabe qué sería peor, ha dado instrucciones a las ministras para que, solas o en grupo, posen desnudas con el objetivo de confeccionar un calendario con tirón popular. Una sonriente Teresa Fernández de la Vega explicó que esta medida ya ha sido utilizada con éxito por bomberos y deportistas de otras disciplinas raras. «Si sacamos al mercado varios millones de ejemplares», añadió, «y los vendemos con un buen margen, acabaremos con el déficit, pagaremos los cuatrocientos euros que le debemos a todo el mundo y aún sobrará para darle algo más a la banca».
La propuesta recibió de inmediato dos adhesiones entusiastas, la de Leire Pajín, que no es ministra pero ha dicho que por Zapatero y por España lo que sea, y la de José Bono, que tampoco es ministra, pero se ha pasado el verano haciendo abdominales en el marco de su particular cruzada contra Aznar.
Y hablando de Aznar, el PP ha recibido la noticia con división de opiniones. La sección masculina ha criticado la medida por machista y porque las ministras están a años luz de, por ejemplo, un equipo normalito de natación sincronizada. La femenina, sin embargo, ha reconocido su alivio al saber que no se exhibirá el culo blanco de Pepe Culo, de Pepe Blanco queremos decir, pero advierte que eso no quita para que se denuncie ante el Tribunal de Cuentas el más mínimo retoque de Photoshop.