Mostra de Venecia
Hugo Chávez y Oliver Stone, los nuevos Brad Pitt y Angelina Jolie
Vale, no van sobrados de glamour, pero ¿y el carisma que tienen, qué, eh?

Gran expectación en la Mostra de Venecia ante la presentación del último documental de Oliver Stone, South of Border, dedicado (y muy dedicado, por lo que cuentan las reseñas) a Hugo Chávez. Stone y Chávez, siempre polémicos y excesivos, pero con un innegable sentido del espectáculo, asomaron por la alfombra roja, derrochando carisma y mutuas alabanzas. «Este tío es la pera», venía a decir el director americano del presidente venezolano; «vale, tendrá sus pegas, pero ¿y lo mucho que se ha avanzado en Venezuela? Tú eres bueno, tío». «No, tú», contestaba Chávez. «No, TÚ eres bueno», replicaba Stone. Y así todo el rato.
«Lo que le falta a Chávez es un buen publicista», nos comentaba Stone luego, en privado, «para contrarrestar las interesadas y sectarias críticas de la prensa occidental. ¿O es que creéis que no sé que El Jueves, por ejemplo, hace chistorretes a su costa?».
–No, no –contestamos.
–Sí, sí –dice Stone–, que os tengo calados, que vais con vuestro Rey, que es un pelanas y debería callarse (en el momento en que Stone dice esto de Juancar, nos levantamos, heridos en nuestro monárquico espíritu, y nos vamos impetuosa y dignamente –hemos quedado para tomar unas cervezas en el Lido; por desgracia, estamos en Venecia, el peor sitio para irse impetuosa y dignamente, con lo que nos caemos en un canal, y sólo la rápida intervención de Chávez evita que nos ahoguemos entre ratas muertas y preservativos flotantes. Prosigue la entrevista).
–¿Tiene la pareja planes de futuro? ¿Otro documental? ¿Tal vez una TVmovie para Antena 3?
–No me malinterpreten –nos comenta Stone–, pero me ha gustado tanto dirigir este documental con Hugo que ojalá le matase la CIA para poder hacer otro en plan conspiración.
–Hombre, gracias –se queja Chávez.
–No, si lo digo por el arte y eso –se justifica el obsesivo y perfeccionista Stone.
El caso es que director y presidente han resultado un equipo tan estupendo que bien podrían adoptar un niño senegalés y sustituir a los ya muy quemadetes Pitt y Jolie como pareja oficial de la cinematografía jolibudiense.