Michael Moore vale su peso en oro (o sea, demasiado caro)
La prensa en Venecia le reprocha que presente un documental contra el capitalismo mientras cobra 2.000 pavos por interviú
Sus acólitos le llaman «la conciencia de América», mientras que sus enemigos le asocian más con el sistema digestivo continental. Para placer de unos y otros, Michael Moore se mantiene fiel a su marca y sigue haciendo las mismas películas documentales, de ideología más bien transparente, en las que denuncia las grandes injusticias de la sociedad norteamericana. Sin embargo, para aquellos a quienes ni les va ni les viene, su fórmula empieza a resultar cansina. Muchos han cuestionado su objetividad, y ahora, mientras presenta en el Festival de Venecia su última arenga, Capitalism: A Love Story, los periodistas le han recriminado que vaya contra el capital y sin embargo cobre 2.000 dólares por entrevista privada. Moore, ni corto ni perezoso, se defendió criticando a la prensa (¡haciendo amigos, Mike!), y todo hace pensar que estas fricciones con el cuarto poder le van a pasar factura mientras dure la promoción de la película. Por otro lado, siempre podrá hacer otra en la que arremeta contra los medios. Si todo fuera tan fácil.